
El pan de 4000 familias de la provincia de Cádiz está en juego, y como veo que nadie se ha hecho eco de lo que ha pasado (quizás porque ha pasado precisamente en Cádiz, veríamos que hubiera pasado de haberse producido en Cataluña o Madrid), lo hago yo, repulsión total hacia una empresa que se ha saltado a la torera todos los pasos legales para un cierre patronal, (aviso con antelación, consulta a los representantes, informe al comité de empresa, elaboración de un plan social y un largo etc…) clausurando la empresa sencillamente de un dia para otro, dejando a trabajadores en la calle, muchos de ellos con más de 20 años en la empresa y que superan la cuarentena y han sido dejados de la mano de Dios.
En la enorme manifestación de ayer (se está calculando que como mínimo había 50.000 personas), compañeros catalanes, maños, e incluso británicos se unieron a nuestras voces, paralizamos ayer una ciudad, siempre bajo el respeto y sin provocar ningún altercado, que es lo que desearían los empresarios para tener vía libre.