
Sorprendentes. Creo que es el mejor apelativo que puedo darle a este grupo que hace poco que lanzó su álbum debut Silent Alarm.

Vienen apadrinados por el cantante de Franz Ferdinand, lo que me hacía temer lo peor, porque no soy en absoluto seguidor de la nueva ola de grupitos de rock bailongo y monótono (añadan a este grupo, ademas de los citados Ferdinand, a los Kaiser Chiefs, curiosamente, los tuve a ambos de teloneros en el concierto de U2, fue insufrible).
Pero he aquí la sorpresa, me encuentro con un grupo que bebe muchísimo de mis queridos U2, The Cure y a veces de los geniales Pixies. Tienen un gran batería, una voz reconocible y unos estribillos demoledores, y sobre todo, unas composiciones como una casa.
De momento, se ha convertido en uno de mis discos favoritos de lo que va de año. Si podéis escucharlos, no perdáis la oportunidad.